Hablar de asertividad es también hablar del ejercicio de nuestros derechos y actuar con la responsabilidad "gozosa" que garantice nuestras relaciones con los demás...y aunque parezca reiterativa, insisto en hacer énfasis en que tengo, entre otros, derecho a:
- decir NO sin sentirme culpable
- tengo derecho a cometer errores
- algunas veces a ser la primera
- a cambiar de idea o línea de acción
- ser respetada
- ser tratada con tolerancia
- protestar por un trato injusto
- a interrumpir y pedir aclaración
- decir lo que pienso
- decir lo que siento
- pedir lo que necesito
- no justificarme por todo ante los demás
- ser juez último de mis sentimientos y aceptarlos como válidos
- recibir reconocimiento formal por un trabajo bien hecho
- tener mis propios intereses y a realizar las actividades que me gusten
- elegir las personas con las que quiero relacionarme
- ignorar los consejos de los demás
- tener mis propias opiniones y convicciones
- no ser juzgada por mis actos siempre y cuando no lastimen a nadie
- no responsabilizarme por los derechos de los demás
- responder o a no hacerlo
- no anticiparme a las necesidades y deseos de los demás
- no estar pendiente de la buena voluntad de los demás
- pedir ayuda y apoyo emocional
- sentir y expresar dolor
- estar sola aun cuando los demás deseen mi compañía
Sabiendo mis derechos puedo desde una base segura, trazar una línea de acción para enfrentar situaciones que yo llamo "situaciones indeseables", superar los límites que me imponen la ansiedad y el miedo y que me impiden o dificultan mostrar lo que siento y deseo. Para ello, la práctica de la asertividad me ayudará a lograr mis objetivos a través de la práctica de ejercicios en cada caso. Será necesario plantearse una estrategia que ayude paso a paso hasta alcanzar exitosamente la meta o metas que me haya propuesto.
Sobre esto conversaremos próximamente....
Adaptado de varias fuentes entre ellas, Entiende y Maneja tu Ansiedad de J.A. García H.
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