Todo lo que hemos venido planteando hasta el momento ha sido la introducción de una larga cadena de eventos que describen mi interpretación de un lado oscuro de nuestra humanidad y asomamos algunas vías para ayudarnos a salir de él o al menos a estar con la dignidad que reclama nuestro primer derecho básico: VIVIR.
Partiendo de la conclusión del punto donde quedamos sobre tres aspectos que me propongo tratar y que considero sumamente importantes, no pienso excusarme por ello, soy educadora al fin y al cabo...no puedo soslayar lo que me compete como tal...el papel de la educación en el asombro, el apego y la asertividad...Podría empezar por el asombro pero me parece que ante el tema de la negociación es prioritario al menos para mi... hablar de la manera como podríamos efectivamente tomar posesión plena de nuestro lugar en este mundo ejerciendo nuestros derechos básicos y actuando con la responsabilidad gozosa que garantice nuestras relaciones con los demás...que nos caracteriza como seres humanos dignos.
Más específicamente, poder expresar nuestros sentimientos e intereses con espontaneidad y hablar de nuestros logros cuando es apropiado; poder expresar nuestro entusiasmo ante los otros por estar, ver o conocer algo sin sentirnos coartados por ello; aceptar cumplidos de una manera graciosa; emplear una expresión facial acorde con el significado de las palabras que pronunciamos y mirar directamente a los ojos de nuestro interlocutor cuando hablamos; poder expresar nuestro desacuerdo de una manera firme y apropiada; poder pedir clarificación y evitar así sentirnos confusos, torpes...; preguntar el por qué cuando sintamos que no es razonable ni divertido lo que se nos pide que hagamos; debemos poder expresar nuestro desacuerdo de una forma activa; abogar por nuestros derechos sin sentirnos culpables o inadecuados por ello, sobre todo no permitir que otros se aprovechen de nosotros cuando estemos en situación de desventaja. Poder pedir ser tratados con justicia y equidad; ser persistente si consideramos que nuestra queja es justa y legítima ante la resistencia del otro. Por último, evitar justificar nuestras opiniones y acciones por todo.
Si. Se puede negociar soluciones de manera mutuamente satisfactoria en una gran variedad de problemas pero no todo puede negociarse y para ello, seguiré escribiendo...mi meta es hablar de pautas para cambiar la forma de relacionarnos con aquellas personas que nos agotan anímicamente y minimizan nuestro valor como personas haciéndonos sentir inadecuados desde todo punto de vista...
No hay comentarios:
Publicar un comentario