Antes de seguir adelante, quiero recordar una pequeña historia que he encontrado por ahí y que la recibí primero como uno de tantos mensajes que mis ángeles internautas me envían cada día...
Un buen granjero, en su diario recorrido, se encontró en el campo un huevo muy grande, tanto que decidió llevarlo a su casa.
"¿Será de avestruz?" Le preguntó su mujer.
"No, es demasiado grande" Respondió el abuelo.
"¿Qué tal si lo rompemos?" Apuntó su hijo.
"Por qué no esperar a ver nacer... lo que sea? ¡Sería una lástima perdernos la sorpresa! Propuso cautelosa la abuela.
"Me parece que lo mejor será colocárselo a la pava que está calentando sus huevos y así, cuando nazca, saldremos de dudas ¿Qué os parece? Propuso el granjero y seguidamente, sin esperar respuesta, así lo hizo.
A los quince días, más o menos, nació un pavito oscuro, grande, nervioso... que con sorprendente avidez se comió todo el alimento que encontró a su alrededor. Luego, miró a su madre con vivacidad y le dijo entusiastamente:
"Bien, ahora ¡vamos a volar!" La pava se sorprendió muchísimo de la proposición de su flamante crío. "Mira, los pavos no vuelan...a tí te ha hecho mal comer tan a prisa". A partir de ese momento, todos trataron de que el pavito comiera más despacio el mejor alimento y en la justa medida. Pero el pavito terminaba su desayuno, almuerzo, merienda o cena y siempre les decía a sus hermanos, "Vamos muchachos ¡a volar! Todos los pavos le explicaban nuevamente: "Los pavos no vuelan. A tí te hace mal la comida".
Con el tiempo, el pavito fue hablando más de comer y menos de volar...así creció y murió en la pavada general...¡PERO ERA UN CÓNDOR! ¡HABÍA NACIDO PARA VOLAR HASTA 7.000 METROS...! Pero, como nadie volaba...
El riesgo a volar es grande...pero la verdadera protección está en las alturas...sobre todo, cuando hay hambre de volar...y buenas alas!
Volar es ser auténticamente uno mismo...
Volar es perder el miedo a los demás...
Volar es abrirse a la vida y luchar con sólo tus fuerzas...
Volar es vivir...y para vivir, hay que tener ganas de vivir...lo pases bien o mal...pero, ¡SERÁS HALCÓN!...y si alguna vez tocases fondo, acuérdate que estás aprendiendo a volar y día... ¡llegarás a ser feliz! (Adaptado de L. Hernández, 2011)
No hay comentarios:
Publicar un comentario